La fuerza de los pueblos proviene de sus mitologĂas. Si los mexicanos supiĂ©ramos recuperar la sabidurĂa ancestral, en lugar de continuar profesando la religiĂłn que nos fue impuesta, nuestra riqueza y poder serĂan ilimitados. ¿QuĂ© nos heredaron los españoles? Un dios muerto, crucificado. En cambio, Huitzilopochtli era el Sol y estaba lleno de vida. Tres corazones humanos han sido encontrados en las inmediaciones del Museo del templo mayor en la ciudad de MĂ©xico. Los tres corazones fueron colocados, cada uno, en tres ruinas prehispánicas: El adoratorio a Tláloc, La casa de las águilas y el Altar de Tzompantli. Un periodista iniciado en la nota roja y una arqueĂłloga, protagonistas de esta historia, persiguen a un asesino serial que replica sacrificios aztecas con la finalidad de traer a nuestro tiempo a los Dioses sepultados por los españoles, acallados por la religiĂłn impuesta tras la conquista. Casasola, periodista del "Semanario sensacional" dedica tiempo y vida a un r...