Alrededor del siglo III en Hunan, una provincia de China, nace el único sistema de escritura creado y usado por mujeres: el “Nü shu” . Durante siglos, el Nü shu se transmitió de generación en generación como un secreto entre mujeres y como una vía de escape al aislamiento impuesto en sus hogares, permitiendo la comunicación entre ellas, fortaleciendo sus lazos y eludiendo la dominación masculina a la que su cultura las sometía. A través de este sistema, se escribían cartas, canciones, poemas o autobiografías en abanicos, bordados y otros objetos que se convertían en el testimonio de sus sueños, temores y sufrimientos. Al morir, estos escritos se quemaban para que sus palabras y sus secretos las acompañaran al más allá. “El abanico de seda” de Lisa See es una novela que se inspira en el Nü shu . Con elocuencia y un increíble poder narrativo, la autora nos sumerge hasta la antigua China donde ser mujer es sinónimo de sacrificio, servicio y renuncia. A lo largo de la novela, conocem...