Hay libros que marcan, algunos por los temas que abordan y las reflexiones que nos dejan, causando un verdadero impacto en nuestra vida; otros, por la historia que hay detrás de ellos, una que va más allá de las páginas que hacen volar la imaginación y vibrar los sentidos. El libro que hoy reseño tiene estas dos cualidades, me ha marcado con su lectura y tiene una historia que va más allá de la que se cuenta en sus páginas. ¡Ay, si los libros hablaran! ¿Cuántos relatos contarían, más allá de los que guardan sus páginas? Pienso en las historias de las personas que cargan sus libros a todos lados, llevándolos como acompañantes en el café o en la intimidad de su alcoba; imagino que esos libros son parte de escenas que en algún momento superan a la realidad, participan como simples espectadores, testigos mudos de la vida de sus lectores. Este libro, es uno de ellos... Estuve postergando mucho tiempo la reseña de esta obra, incluso pensé en no escribirla, pas...