"Lo aprendiste todo Ignatius , todo, salvo cĂłmo debe comportarse un ser humano". Imaginen un protagonista literario que es ingenioso y audaz (le concederĂ© esos atributos), pero que tambiĂ©n alberga dentro de sĂ todo lo grotesco, insensible, patĂ©tico y odioso que un ser humano puede ser. Ese es Ignatius Reilly, un gordo treintĂłn que aun vive y depende de su madre y que pasa los dĂas metido en un mundo imaginario donde se cree "El mesĂas", "El polĂtico salvador de la decadencia humana", un ser superior que señala, juzga y se siente con el poder de ver con prepotencia a todo el que le rodea. "La conjura de los necios" narra los dĂas de un hombre que es la clara imagen del patetismo y que por azares del destino se ve obligado a buscar trabajo para apoyar con las deudas a su madre. Con Nueva Orleans de fondo, Ignatius, en su pedestal y altar creado por Ă©l mismo y reforzado por su madre, da pie situaciones tan absurdas, divertidas...