Ir al contenido principal

El libro de los abrazos, Eduardo Galeano.





Creo que no me canso de repetirlo en la mayoría de las reseñas que comparto, y aunque es algo que me queda claro y de lo que no tengo dudas, siempre que leo algo que me marca no deja de sonarme esa frasecita en mi cabeza: “Las palabras tienen poder y tienen magia”, incluso las más comunes, aquellas expresiones que usamos a diario y que no somos conscientes del impacto que pueden tener en otras personas. Claro ejemplo de esto es Galeano, con una prosa sencilla logra tocar el alma del lector en cada uno de los relatos de este libro.




No recuerdo cuánto tiempo tenía Galeano esperando, apacible en el librero, su turno para ser leído. Lo que sí recuerdo es que alguna vez leí por ahí algunos de los relatos y llegué a ver entrevistas del autor que me atrapaban con sus palabras y me sacaban de mi realidad, en verdad el señor tenía el poder oral y escrito de captar mi atención y dejarme pensando después de aquellos breves encuentros, lo que me empujó a adquirir el libro, mismo que terminé hace meses y que hoy les comparto.

“El libro de los abrazos” es una compilación de relatos, pensamientos, memorias o sueños cargados de fantasía y prosa poética, en donde el autor habla acerca de la amistad, los sueños, la pobreza, el arte, la libertad, el exilio, el dolor, el amor o el desamor y muchos temas más, incluso algunos de sus relatos son tributos a grandes escritores y poetas como Onetti, Neruda, Cortázar o Benedetti. Además de tener las palabras del autor plasmadas en hojas, Galeano nos regala dibujos que acompañan a cada uno de los pequeños relatos del libro, mismos que van de la mano con el tema que expone.



Si es grato escuchar a Galeano, leerlo es toda una experiencia, un viaje en el que todas las emociones salen a flote y el autor arranca risas, suspiros o lágrimas; Galeano transmite la pasión por las palabras y toca el corazón con las mismas. El autor se siente tan cercano, que parece que justo en el momento en el que leía lo tenía de frente, expresándose de una forma espontánea y genuina.

Galeano llegó en un momento de mi vida en que necesitaba el cobijo de su pluma. Incluso hoy, meses después de haber terminado su lectura y cada que siento que el mundo se me viene encima, cada que no encuentro la salida, suelo volver a sus páginas y es ahí cuando Galeano aparece para darme una lucecita de esperanza y para abrazarme con sus palabras.

Un libro conmovedor, profundo y lleno de amor.

Imagen relacionada


Si no lo han leído les dejo unos fragmentos para que se den idea de lo bonita que es la obra de Galeano:

“No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta.”

“Arránqueme, señora, las ropas y las dudas. Desnúdeme, desdúdeme.”

“No nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de su viaje, a lo más alto de su vuelo: en lo más hondo, en lo más alto, nos arranca gemidos y quejidos, voces del dolor, aunque sea jubiloso dolor, lo que pensándolo bien nada tiene de raro, porque nacer es una alegría que duele. Pequeña Muerte, llaman en Francia a la culminación del abrazo, que rompiéndonos nos junta y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza. Pequeña Muerte, la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace.”

“¿Para qué escribe uno, sino es para juntar sus pedazos?”

"Desatar las voces, desensoñar los sueños: escribo queriendo revelar lo real maravilloso, y descubro lo real maravilloso en el exacto centro de lo real horroroso de América.
En estas tierras, la cabeza del dios Eleggúa lleva la muerte en la nuca y la vida en la cara. Cada promesa es una amenaza; cada pérdida, un encuentro. De los miedos nacen los corajes; y de las dudas, las certezas. Los sueños anuncian otra realidad posible y los delirios, otra razón.
Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos. La identidad no es una pieza de museo, quietecita en la vitrina, sino la siempre asombrosa síntesis de las contradicciones nuestras de cada día.
En esa fe, fugitiva, creo. Me resulta la única fe digna de confianza, por lo mucho que se parece al bicho humano, jodido pero sagrado, y a la loca aventura de vivir en el mundo".

Comentarios

Entradas populares de este blog

Amo y señor de mis palabras. Fernando del Paso.

Hace casi un mes que falleció uno de los máximos representantes de las letras mexicanas y uno de mis escritores favoritos. Recuerdo que cuando me enteré de la noticia pasé de la sorpresa a la incredulidad y después a la tristeza. Casi de inmediato la nostalgia me invadió y recordé cómo Don Fernando marcó mi vida con obras como “Palinuro de México” y “Noticias del Imperio” , esta última leída a inicios de este año, por lo tanto, aún me persiguen Carlota y sus monólogos; una vez que se entra al mundo de Don Fernando del Paso, no es tan fácil escapar de la magia de sus palabras y queda esa inquietud de volver a ellas, aunque sea sólo hojeando y releyendo las partes que más provocan conmoción. Entonces, recordé que no hace mucho tiempo en una de esas visitas “de doctor” a la librería de mi ciudad (ajá, ni yo me la creo) en una mesa de liquidación, me topé con varios títulos interesantes, uno de ellos: “Amo y señor de mis palabras” de Don Fernando, y obvio no lo pude dejar, a...

Amor y conquista, Marisol Martín del Campo.

De un tiempo para acá la novela histórica ha tomado protagonismo en mis lecturas, curiosamente de manera involuntaria. Hace meses que leí el libro que hoy reseño, es otro de los libros que tienen una historia muy independiente a la que me contaron sus páginas y que marcó un antes y un después de su lectura en mi vida. "Amor y conquista" es un libro muy especial en mi librero, la manera en la que llegó a mis manos y lo mucho que me enseñó con su lectura y con los comentarios que intercambié con aquella persona que me acercó a Martín del Campo hicieron que reflexionara acerca de que mientras más conozco, más ignoro; es como si mi mundo se hiciera cada vez más grande, sorprendente y misterioso y me llama a adentrarme en temas que, hace un año, no eran de mi interés. Marisol Martín del Campo recrea la vida de un personaje polémico,  segregado, mal interpretado en la  historia  y  pieza clave en la Conquista de México: “Malinalli” o “Doña Marina”, e...

La hora de la estrella. Clarice Lispector.

 Clarice Lispector.  Hace poco escuché una palabra con la cual me he obsesionado: “Fanopea” . Tomando la definición de mi maestro del curso de poesía al que todavía asisto virtualmente, la fanopea es la codificación mental de la poesía; es la traducción de la palabra en la imagen mental/emocional; esta cualidad de la poesía, el convertir la palabra en imagen y en sentimiento para el lector, le otorga un significado al texto. Cuando escuché este concepto, sin mediación de tiempo, enlisté en mi mente algunos escritores que habían logrado, a través de la palabra, remover mis emociones y crear un torbellino que tarda tiempo en apaciguarse. La primera en aparecer en esa lista es Clarice Lispector. Los motivos son varios: este año me he acercado más a su obra a través de sus cuentos y de dos novelas “Un soplo de vida” y “La hora de la estrella” , siendo este último título el que hoy les comparto. El segundo motivo y no menos importante se relaciona con el estilo de la escri...