Sigo con uno de mis objetivos de lectura del 2018: leer
autores que aún no he leído; una de las estrategias para poder cumplir mi
cometido es tomar en cuenta recomendaciones en grupos o amigos lectores, digamos
que así fue como llegué a Kurt Vonnegut, gracias a una recomendación que me
hicieron hace tiempo, llamándome la atención no solo la trama y el entorno de
la novela, sino también el estilo de narración del autor, al que se le llega a
clasificar como “raro” por los elementos que lo componen.
El tema central de la novela es La Segunda guerra mundial,
más específicamente el bombardeo de Dresde, una de las más importantes ciudades
alemanas en aquel tiempo ya que era un punto relevante de encuentro cultural e
industrial. Sabemos que en toda guerra la muerte y lo que la misma conlleva es
pan de cada día, pero lo interesante y perturbador de este bombardeo en
particular, son las circunstancias que lo envuelven: era de las pocas ciudades
alemanas aun no atacadas y con más concentración de población del país que
albergaba heridos y refugiados, además de no tener bases militares o puntos clave
para los contendientes, se especula que fue una forma de darle un escarmiento a
los alemanes, además de mostrar el poder de la nación americana. Dicho
bombardeo se llevó a cabo días antes de que la Segunda guerra mundial llegara a
su fin, matando a miles de personas.

¿Por qué este preámbulo? Resulta que este hecho histórico es la
inspiración y catarsis del autor, ya que él fue una de las víctimas en el
bombardeo de Dresde y su testimonio lo plasma en “Matadero cinco” de una forma
creativa y muy distinta a otros autores que han abordado el tema, al menos
desde mi experiencia.
Vonnegut se proyecta en el personaje principal de la
historia, Billy Piligrim, el cual tiene el poder de brincar en el tiempo y el
espacio con sólo abrir y cerrar los ojos; de un momento a otro, el protagonista
viaja de Alemania en el tiempo que vivió la segunda guerra mundial hasta el
planeta Tralfamadore, prisionero de seres extraterrestres muchos años después
de los hechos en Dresde, cierra los ojos de nuevo y viaja a su boda o a su
niñez, así a lo largo de la novela y a lo largo de la vida del protagonista,
donde él mismo afirma ser consciente de que su vida se repite constantemente en
el mismo orden y sin variación de circunstancias o hechos, punto importante en
la trama de la novela que me hizo recordar la teoría del eterno retorno de
Nietzsche, la cual, no hace mucho llegué a comentar con alguien.
Imaginen un libro que contiene elementos de Ciencia Ficción,
es autobiográfico, toca temas filosóficos además de contener humor negro y una
excelente prosa. Ese libro es “Matadero cinco” donde la calidad de la pluma del
autor no se ve limitada por la cantidad de páginas: 188 para ser exacta en mi
edición de Anagrama; aquí si aplica el dicho “De lo bueno, poco”.
La narrativa de Vonnegut es tan buena que me envolvió
totalmente de principio a fin, les juro que no quería terminar el libro, a
pesar de todos los elementos disparatados que la conforman la lectura se disfruta
tanto que se siente muy ordinario y de este mundo todo lo que Billy Piligrim
vive, para nada se siente la prosa forzada. Lo recomiendo muchísimo, es una
obra que vale la pena leer y apreciar.
Les dejo algunas de las frases que más me gustaron:
“Qué hermoso… no sentir nada y poder acreditar que aún se
está vivo”
“Mira, Sam, si este libro es tan
corto, confuso y discutible, es porque no hay nada inteligente que decir sobre
una matanza. Después de una carnicería sólo
queda gente muerta que nada dice ni nada desea; todo queda silencioso para
siempre. Solamente los pájaros cantan.”


Comentarios
Publicar un comentario